Prólogo
La historia de México como nación independiente se ha desarrollado a la par de la presencia de grupos u organizaciones denominadas como logias masónicas que han conservado una notoria influencia en los ámbitos políticos, sociales y culturales desde hace más de doscientos años; sería ingenuo suponer que la mayor parte de las personas están enteradas de la coexistencia de estas asociaciones en el entorno público en el que se desarrollan o que en sus actividades cotidianas probablemente conviven con alguien involucrado a estas entidades, pero ¿qué es la masonería?, ¿qué son las logias?, ¿desde cuándo existe en nuestro país?, ¿cuáles han sido sus aportes?, son algunas de las interrogantes que cualquiera de nosotros intentaría dilucidar y que en este trabajo se presenta al lector una idea primaria y de manera muy general sobre el tema.
La Presencia y simbolismo masónico en Guanajuato es como se ha titulado esta memoria artística sobre las diversas actividades culturales y de difusión que se han llevado a cabo desde el año 2019 y de manera conjunta entre el Mexican Cultural Centre (MCC) y el Instituto Estatal del Cultura de Guanajuato (IECG), donde a través de exposiciones temporales, exhibición de parafernalia y piezas patrimoniales privadas y de entidades públicas, conferencias y publicaciones, se ha fomentado la interacción de los ciudadanos guanajuatenses con estas manifestaciones históricas y estéticas.
Antes de abordar de manera más explícita el contenido de la memoria, es necesario esbozar un breve contexto histórico sobre el tema masónico en México.
La masonería puede denominarse como una institución filosófica o un gremio que agrupa un conjunto de fraternidades cuyos afiliados se distinguen por el uso de símbolos y la práctica de ritos muy particulares, valiéndoles el mote de sociedades secretas cuyo adjetivo se sustenta en las arcanas actividades de sus integrantes y el sigilo que guardan con respecto a su organización.
La francmasonería está relacionada al gremio de la construcción cuyo origen se remonta a la época medieval, estas corporaciones europeas se estructuraron con el propósito de procurarse en una primera instancia ayuda mutua lo que generó un vínculo permanente e inmediato en cada uno de los agremiados.
El pensamiento reflexivo es una capacidad del hombre para discernir algo concreto sobre una gran cantidad de acontecimientos y con el que sustenta su actuar. El hombre se encuentra inmerso en una realidad física a la que es posible acceder mediante la actividad simbólica, ya que es necesario que conozcamos el nombre de las cosas para saber diferenciarlas y en su caso hacer más claro el lenguaje con los nombres apropiados, lo que facilita en gran medida la interacción de los individuos.
La coyuntura que propició una actividad más operativa por parte de las logias ante una masonería especulativa o teórica fue la de cuestionar los estamentos políticos en los reinos europeos gobernados y monopolizados por familias que habían logrado accedido y ejercido el poder durante varios siglos, prevaleciendo un statuo quo hasta entonces intransigente.
El campo político se convirtió en el lugar predilecto para que se desenvolvieran importantes discusiones, hay que señalar que la masonería había permeado entre las élites intelectuales y políticas europeas, estos personajes consideraron necesario el ir fomentando una participación más activa de grupos que estaban con una intervención mínima.
En Francia e Inglaterra se gestó un movimiento importante llamado la Ilustración en el cual se fomentó el progreso del pensamiento, se recobró la trascendencia del hombre como actor social, se impulsó la reestructura del Estado totalitario, se fomentó una participación conjunta de los individuos, se garantizó la igualdad y la pluralidad ideológica.
La presencia de la filosofía masónica en nuestro país podemos estimarla a partir del siglo XVIII con la llegada a la Nueva España de migrantes europeos pero particularmente los franceses, los cuales habían experimentado un cambio sistemático en lo cultural y lo político, esto alertaría a las autoridades novohispanas por la simpatía que despertaron las nuevas ideas entre los grupos que aspiraban a abanderar el progreso y posicionarse en el estamento virreinal como lo fueron los criollos, las nuevas élites intelectuales fueron parte importante en la revolución de independencia, siendo notables las participaciones de Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, Abasolo y otros caudillos
Las doctrinas masónicas más representativas en la Historia de México como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (año de 1813), el Rito Yorkino (año de 1825) y el Rito Nacional Mexicano (año de1825) surgieron en las primeras décadas del siglo XIX en el punto inflexivo donde el escenario político mexicano planteó retos por establecer un régimen acorde a las circunstancias de la nación. Comenzaron a concebirse ideas y propuestas tomando como referencia las formas de gobierno que otras naciones (tanto en Europa como en América) habían instaurado y mediante las cuales tuvieron un desarrollo notable. Se consolidó la efervescencia republicana, aunque con inestabilidad política, cuyo rasgo más característico fue la división del supremo poder mediante la creación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial; las dos principales facciones (escoceses y yorkinos) iniciaron una disputa por el control gubernamental, sentando las bases ideológicas y la cultura política que en los años posteriores se materializaron en los partidos liberal y conservador respectivamente.
La época de la Reforma permitió la consolidación y la implementación de cambios radicales a estructuras políticas y sociales que habían transitado sin obstáculo desde la época colonial, destacando la promulgación de las Leyes de Reforma encabezadas Benito Juárez, José María Iglesias, Miguel Lerdo de Tejada respectivamente; así como la redacción de una nueva Constitución que fortaleció la laicidad del estado mexicano y recalcó los derechos del hombre como el fundamento de las instituciones sociales.
En el siglo XX la nación mexicana fue sacudida de nueva cuenta por un movimiento armado ante el cuestionamiento de la democracia y administración porfiriana, la deplorable situación de la mayoría de la población y el ejercicio del poder en círculo pequeño. Una nueva generación de liberales encabezó el cambio burocrático, la lucha se prolongó por 7 años, concluyendo con una nueva Carta Magna promulgada el 5 de febrero de 1917, en donde la influencia de la masonería se reivindicó con temas como el fortalecimiento del sistema republicano federal, la libertad religiosa, el estatus laico de la educación, las garantías individuales, los derechos de organizaciones laborales.
En nuestra entidad estos cambios no fueron la excepción y través de las fuentes históricas primarias y secundarios nos permiten recordar a aquellos personajes que sentaron las bases del estado moderno y nos invitan ahora en el siglo XXI reflexionar de manera crítica que tanto hemos vislumbrado cambios que desde el siglo XIX sentaron la esperanza por construir un sistema más justo y abierto a la participación ciudadana.
Como ya se ha mencionado anteriormente, el tema de la masonería resulta ser un asunto complejo y que se acentúa por su secretismo, las leyendas negras que rodean a estas organizaciones o el desinterés generalizado, el Mexican Cultural Centre (MCC) encabezado por Eduardo Estala Rojas, se ha dado a la tarea de promover y difundir el patrimonio tangible que Guanajuato posee sobre este tema, lo que ha marcado un hito en torno a la “socialización” de estas simbologías y rescatando los aportes significativos para la formación integral de los individuos.
Ha encontrado en la colaboración con el Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato un apoyo gradual y permanente al ser dicho instituto un organismo que fomenta las expresiones culturales y creativas y que reside en un edificio significativo e importante para las fraternidades, a su vez resguarda una gran cantidad de bienes que son la expresión vigente los actores sociales a los que nos hemos referido.
Entre las actividades destacaremos:
La celebración del 80 aniversario de la Muy Respetable Logia Simbólica Independencia 250, un ciclo de conferencias realizadas en el Museo Palacio de los Poderes.
La exposición temporal Un Simbólico Palacio Guanajuatense. Nobleza, Poder y Belleza, donde se destaca la importancia del recinto histórico donde convergieron los tres poderes, convirtiendo a este inmueble en el centro político por excelencia desde 1831 hasta 1956.
Las exposiciones de las denominadas Piezas del Mes, poniendo énfasis en códigos pictóricos plasmados en obras de artistas locales.
La conferencia Estética y Simbolismo Masónico en Colecciones Artísticas del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato (IECG), donde la colaboración entre ambas instituciones se hizo patente el reconocimiento oficial.
Los espacios de difusión son primordiales en el entendido de promover el aprendizaje, la reflexión y la crítica; un gran reconocimiento de nueva cuenta a la loable labor de Eduardo Estala Rojas y al Mexican Cultural Centre (MCC), por realizar estas actividades y promover la cultura local y nacional a través de su centro virtual.
Diego Saúl Torres Solano
Historiador por la Universidad de Guanajuato (UG)


